¿Es posible hoy pensar la belleza separada de la tecnología? Desde los avances tecnológicos que encontramos en los centros de estética del mundo, pasando por cuánta influencia tienen las redes sociales en la búsqueda de la belleza, hasta la relevancia que el comercio electrónico tiene para el crecimiento del rubro. En esta nota exploraremos los vínculos –algunos de ellos, al menos- entre la tecnología y la belleza personal, una relación que es cada vez más estrecha.

Tan estrecho es el vínculo, que incluso existen eventos que se inscriben en la tendencia que se denomina “beautytech”, donde se exploran las intersecciones entre ambas escenas. ¿Sabías además que es cada vez más usual que las empresas de cosmética dispongan de departamentos especiales que trabajan junto a startups del sector tecnológico? La búsqueda es evidente: que, gracias a los avances de la tecnología, se descubran productos innovadores para tratamientos de belleza.

Como decíamos, una de las “patas tecnológicas” de la belleza la encontramos en las clínicas donde se ofrecen tratamientos. Tal como nos cuentan desde un reconocido centro de estética en Palermo, Capital Federal, si hace algunas décadas muchos de los tratamientos se realizaban exclusivamente en forma manual y la tecnología estaba principalmente presente en los productos que se aplicaban, en la actualidad el panorama ha cambiado, y mucho. En rigor, las técnicas más populares, como el láser CO2 fraccionado o el tratamiento con plasma rico en plaquetas, dependen en gran medida de los avances de la tecnología, tanto en los procesos previos al tratamiento como en la técnica que se aplica al paciente. “Tecnología y belleza avanzan en conjunto”, nos dicen desde la clínica. Pero hay más: ¿cuál es el rol del e-commerce en el avance de esta tendencia?

Pues no cabe dudas de que los negocios de venta de productos cosméticos también viven su revolución digital. A pesar de que muchas personas era reacias a comprar por Internet productos que prefieren oler, tocar o probar; son cada vez más las mujeres y los hombres que comprar cosméticos y otros productos de belleza a través de tiendas online. Y esta relación estrecha no se restringe a la compra por canales en línea, sino también a la influencia que el mundo digital tiene en las decisiones de compra.

De acuerdo a Google, cerca del 70 por ciento de los consumidores del sector ha reconocido que YouTube influyó en sus compras de cosméticos. ¿Cómo es esto? Pues simple: son cada vez más populares los videos que muestran las bondades de los productos, en muchos casos se trata de canales de las propias marcas, en otros casos se trata de usuarios comunes, y en otros una fusión, algo así como publicidades enmascaradas.

Pero lo cierto es que no sólo es YouTube. Allí están las redes sociales, en este caso particular hay una relevancia de Instagram, mostrándonos las bondades de los productos sin que tengamos que movernos de casa y, en buena medida, remediando las carencias del comercio electrónico (aquello de no poder probar los productos que deseamos comprar, tal como lo haríamos en una tienda física).

Un dato interesante: ¿Sabías que la industria de los cosméticos es la que más cantidad de interacciones genera con los clientes en Instagram, superando al rubro de la moda y al de los automóviles? No cabe dudas: desde la tecnología y maquinarias que ya es fundamental en la propuesta de los centros de estética, pasando por el gran alcance e influencia de los medios digitales, belleza y tecnología avanzan de la mano.