Para quienes nos dedicamos al rubro de la tecnología y los servicios informáticos, la competencia por captar clientes es cada vez más compleja, pero a la vez la demanda no deja de crecer. Y es que, más allá del tamaño de una compañía o su rubro de acción, las necesidades relacionadas con la innovación y las tecnologías son una constante. La digitalización de los servicios y los procesos productivos, la siempre presente necesidad de innovación y las demandas renovadas y constantes de los usuarios son algunos de los requisitos que forman parte de las compañías. A esto debe sumarse las estrategias de marketing, publicidad y redes sociales, que además de su componente estratégico también reclaman de soluciones de infraestructura y conectividad acordes a la oferta que se quiere brindar. Y es que si en el pasado, para un negocio pequeño podía ser suficiente un especialista en servidores y redes, en los tiempos actuales la complejidad de las tecnologías y la variedad de opciones disponibles obligan a considerar la contratación de servicios más integrales, que sumen además de hosting, asesoria especializada, controles de seguridad (ya sea de cámaras de monitoreo o recursos informáticos) y otras tantas cuestiones que hoy deben ser cubiertas. Actualmente, para las pequeñas empresas resulta casi imposible estar al corriente y mantener el ritmo de actualizaciones del mercado sobre la gran cantidad de productos y servicios relacionados con la tecnología que surgen diariamente. No es de extrañar que crezca la necesidad de contratar servicios de empresas especializadas, como Znet, que funcionan como un puente natural entre los grandes partners tecnológicos y las pymes. Y es que los gigantes de la tecnología y la informática están diariamente creando nuevos protocolos, estándares y soluciones potencialmente disruptivas para todos los segmentos del negocio. Por supuesto, todo esto es absolutamente beneficioso para cualquier industria, pero en el momento de incorporar efectivamente las opciones a una empresa concreta, la ecuación cambia completamente.

Ser disruptivos en el negocio es una máxima que se repite en forma continua, sin embargo, no es tan fácil poder delimitar en qué es necesario ser disruptivos y si, en definitiva, realmente vale la pena hacerlo. La respuesta a esta pregunta está seguramente en manos de especialistas TIC que puedan adaptar y asesor a las empresas sobre qué tipo de soluciones son las que vale la pena integrar a los procesos de negocio. Servicios especializados como los que se detallan en https://www.z-net.com.ar/consultoria-it/ permite personalizar propuestas macro y evaluar sobre su conveniencia o no de ser sumadas al negocio. Términos como big data e inteligencia artificial comienzan a transformarse en constantes de los procesos de las empresas y prometen atravesar sectores y estrategias. A esto se suma los recursos que deben destinarse a la seguridad informática, un rubro que no deja de mostrar su importancia con el correr de los tiempos. No contar con un un asesoramiento y trabajo contínuo en esta área, de forma de poder controlar y seguir cualquier episodio relacionado con intentos de hackeo a los servidores o correos, es una actitud que ninguna empresa puede ya defender. Para tener una idea, las fugas de datos de las empresas por descuidos propios aumentaron un 23% en los últimos dos años, según un estudio del Ponemon Institute LLC, Estados Unidos. Esa pérdida representa unos 3,79 millones de dólares para las compañías.