En la actualidad, el rubro automotor utiliza términos como estética y embellecimiento, que no son otra cosa que una forma de restaurar un vehículo para que recupere el brillo de sus mejores años. Esto no necesariamente ocurre con coches antiguos, sino más bien todo lo contrario. Según nos informan desde GDF Automotores, un taller mecánico de Capital Federal, la mayoría de sus clientes poseen coches que no superan el promedio del parque automotor de la ciudad.

En este sentido, la tecnología ha avanzado enormemente en los últimos años, brindándole a los talleres mecánicos mejores herramientas para realizar trabajos que, en términos históricos, se hacían de forma totalmente artesanal. Por cierto que las terminaciones a mano todavía existen, y de hecho son muy valoradas por el cliente, pero sin el aporte de la tecnología no podrían obtenerse resultados como los que actualmente se logran en materia de restauración.

La gran estrella de este tipo de tratamientos de estética y embellecimiento del automotor es el tratamiento cerámico, que si bien se realiza en general a mano, también requiere de cierto equipamiento para trabajar en el pulido, por ejemplo. No es de extrañar que en un futuro no tan lejano la totalidad de estos trabajos sea efectuada de manera completamente automatizada.

En muchos casos, cuando la restauración es integral, se utilizan modelos en 3D para evaluar las condiciones generales de la carrocería. Podemos pensarlo como una especie de escaneo que le permite al profesional analizar los problemas y, acto seguido, comenzar a trabajar en la chapa y pintura. Naturalmente, esto suele ser utilizado para la restauración de coches antiguos en muy malas condiciones.

Muchas personas que se disponen a vender su vehículo primero lo someten a este tipo de restauraciones, con el propósito de elevar el precio de venta. Y lo cierto es que funciona. Basta realizar un simple cálculo, que contemple el gasto de inversión en arreglos, con el extra que podría obtenerse en el precio final, para comprender que se trata de una excelente decisión.

A esta altura, la tecnología es esencial en la restauración de automóviles, en particular cuando hablamos de motores, cableado y electricidad. De hecho, no es raro que muchos propietarios realicen grandes inversiones de dinero para actualizar sus vehículos clásicos, de modo tal que sigan siendo aptos para la vía pública.

Resulta difícil imaginar qué nos depara el futuro en este sentido. La tecnología seguirá avanzando, y cada vez a pasos más agigantados, de manera tal que la reparación de vehículos, y más específicamente los trabajos de restauración, probablemente estén sujetos en su totalidad a la tecnología, y en muy pocos años.

En la actualidad, muchos talleres mecánicos han logrado incorporar tecnología para realizar tratamientos acrílicos y trabajos de pulido y pintura, entre otros, lo cual ha conseguido acelerar enormemente los tiempos y reducir costos, a pesar de que lo artesanal todavía sigue siendo una cuestión que el público de nuestro país sigue buscando con cierto interés al momento de un arreglo.