La tecnología dentro de una planta panificadora

Los avances tecnológicos han modificado diferentes herramientas de comunicación y diseño que cambian la forma en que nos relacionamos, pero también han aportado diferentes maquinarias que contribuyen a acelerar y mejorar procesos de los más tradicionales.

La costumbre de realizar un amasado a mano de pan casero es una imagen que evoca a abuelas y que nos inspiran los más tiernos recuerdos o pueden ser momentos que se comparten y disfrutan en la actualidad con familiares o amigos en reuniones determinadas.

Pero lo cierto es que el proceso por el cual las diferentes panaderías a diario cuentan con una producción acorde a la demanda se ha modificado para poder dar a vasto con las necesidades del mercado actual.

 

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Desde la cámara de leudado hasta la máquina para estirar masa, en este artículo, te contamos sobre el lugar que ocupa la tecnología dentro de una planta panificadora.
Dejar leudar

Cada niño debe guardar en su memoria la sensación de que esperar que leudara la masa del pan casero o dejar que descanse la base de la pasta frola de la abuela implicaba una prueba absoluta de paciencia, digna de la filosofía zen.

Además, había que atender las recomendaciones de la cocinera con cuidado sobre la correcta temperatura sabiendo cubrir bien toda la masa con un repasador limpio. Gracias a la tecnología, se pueden prestar los mismos cuidados de manera controlada garantizando que la masa tome el aspecto que se precisa.

Para ello, en las plantas panificadoras se instalan cámaras de leudado que son recintos en los que se controlan los niveles de temperatura y humedad para que la masa leude según el uso que le daremos luego.

Adiós al gas

Como lo refieren desde la empresa Gr-Maq, un proceso muy importante en toda panificación es el de desgasificar la masa ya que, por el uso de levaduras y fermentos, la masa puede tener excesos de gas que no nos permiten trabajarla como es debido.

De manera tradicional, el pan se trabaja con las manos o rodillo para poder liberar todo el gas que haya quedado atrapado en el interior y que, de esta manera, la masa sea más fácil de utilizar dándole la forma y el uso requerido.

La tecnología nos permite equipar las plantas panificadoras con máquinas llamadas sobadoras que pueden regularse de manera específica para que desgasifiquen la masa según los requerimientos que tengamos para su uso posterior.

Hornos, cintas y empaquetadoras

Aunque haya todavía panificadoras más tradicionales que mantengan procesos menos industrializados, lo cierto es que existen tecnologías que disminuyen el tiempo de trabajo y los márgenes de error en la producción de panificados y que bien vale la pena probar.

Un mundo de oportunidades lo brinda, sin duda, la tecnología puesta en marcha en los hornos de panificación que permiten regular diferentes procesos poniendo cada vez más atención en ser energéticamente rentables y muy eficientes en los resultados.

También existen tecnologías de vanguardia con relación al secado de productos, testeado de temperaturas para un correcto empaque y controladores de salubridad que nos alertan ante la amenaza de productos contaminados o fuera del rango de calidad.

El pan casero de la nona es inolvidable, pero en una panificadora no debemos prescindir de la tecnología al servicio del negocio.

La tecnología aplicada en la restauración de automóviles

En la actualidad, el rubro automotor utiliza términos como estética y embellecimiento, que no son otra cosa que una forma de restaurar un vehículo para que recupere el brillo de sus mejores años. Esto no necesariamente ocurre con coches antiguos, sino más bien todo lo contrario. Según nos informan desde GDF Automotores, un taller mecánico de Capital Federal, la mayoría de sus clientes poseen coches que no superan el promedio del parque automotor de la ciudad.

En este sentido, la tecnología ha avanzado enormemente en los últimos años, brindándole a los talleres mecánicos mejores herramientas para realizar trabajos que, en términos históricos, se hacían de forma totalmente artesanal. Por cierto que las terminaciones a mano todavía existen, y de hecho son muy valoradas por el cliente, pero sin el aporte de la tecnología no podrían obtenerse resultados como los que actualmente se logran en materia de restauración.

La gran estrella de este tipo de tratamientos de estética y embellecimiento del automotor es el tratamiento cerámico, que si bien se realiza en general a mano, también requiere de cierto equipamiento para trabajar en el pulido, por ejemplo. No es de extrañar que en un futuro no tan lejano la totalidad de estos trabajos sea efectuada de manera completamente automatizada.

En muchos casos, cuando la restauración es integral, se utilizan modelos en 3D para evaluar las condiciones generales de la carrocería. Podemos pensarlo como una especie de escaneo que le permite al profesional analizar los problemas y, acto seguido, comenzar a trabajar en la chapa y pintura. Naturalmente, esto suele ser utilizado para la restauración de coches antiguos en muy malas condiciones.

Muchas personas que se disponen a vender su vehículo primero lo someten a este tipo de restauraciones, con el propósito de elevar el precio de venta. Y lo cierto es que funciona. Basta realizar un simple cálculo, que contemple el gasto de inversión en arreglos, con el extra que podría obtenerse en el precio final, para comprender que se trata de una excelente decisión.

A esta altura, la tecnología es esencial en la restauración de automóviles, en particular cuando hablamos de motores, cableado y electricidad. De hecho, no es raro que muchos propietarios realicen grandes inversiones de dinero para actualizar sus vehículos clásicos, de modo tal que sigan siendo aptos para la vía pública.

Resulta difícil imaginar qué nos depara el futuro en este sentido. La tecnología seguirá avanzando, y cada vez a pasos más agigantados, de manera tal que la reparación de vehículos, y más específicamente los trabajos de restauración, probablemente estén sujetos en su totalidad a la tecnología, y en muy pocos años.

En la actualidad, muchos talleres mecánicos han logrado incorporar tecnología para realizar tratamientos acrílicos y trabajos de pulido y pintura, entre otros, lo cual ha conseguido acelerar enormemente los tiempos y reducir costos, a pesar de que lo artesanal todavía sigue siendo una cuestión que el público de nuestro país sigue buscando con cierto interés al momento de un arreglo.

La tecnología en el universo de la medicina estética

Si comparamos el universo de la medicina estética de hace unos veinte años, aproximadamente, con las ventajas que éste sector ofrece en la actualidad, notaremos en seguida que el factor de crecimiento, y también de eficacia a la hora de hablar de tratamientos, están directamente relacionados con la tecnología.

Hoy en día, un cirujano plástico en Capital Federal cuenta con las mismas herramientas tecnológicas que cualquier otro profesional de la medicina estética situado, por ejemplo, en cualquier capital europea. La tecnología unifica, es cierto, y permite que todos los tratamientos estéticos que ya han demostrado su eficacia puedan replicarse en cualquier parte del mundo, independientemente de la infraestructura que posea el centro de estética en cuestión.

Esto quiere decir que aquel viejo cliché de los ’80, que se extendió a lo largo de buena parte de la década de los ’90, esto es, viajar al exterior para realizarse una cirugía estética, en la actualidad es totalmente innecesario, y hasta absurdo, desde una perspectiva médica. Una cirugía facial realizada en Capital Federal cuenta con exactamente los mismos recursos tecnológicos que otra realizada en los Estados Unidos y Europa.

Todo esto es posible, en principio, gracias a los enormes avances tecnológicos en materia de medicina estética, pero también a la posibilidad de que esos avances puedan ser aplicados de forma accesible para la gente. Ya no existe un tabú en relación a este tipo de tratamientos, como si fuesen algo de lo que hay que hablar en voz baja, y con suma prudencia. Ya nadie los considera un motivo de bochorno, sino más bien todo lo contrario.

No es casual que el desarrollo de mejores recursos tecnológicos para el sector de la medicina estética coincida con un aumento en el cuidado que el promedio de las personas en las grandes ciudades tiene en función de su estética personal. En todo caso, los avances tecnológicos han sido una forma de cubrir una demanda en aumento. La gente quiere verse mejor, y ya no teme recurrir a la estética para lograrlo.

Esto implica una enorme responsabilidad, desde luego, sobre todo a la hora de diseñar aparatología capaz de lograr mayores niveles de eficacia en los tratamientos estéticos. Todo parece indicar que los límites, en este sentido, seguirán expandiéndose indefinidamente. El sector privado invierte sumas de dinero estremecedoras para conseguir mejores tratamientos, y la tecnología necesita estar a la altura de ese desafío.

Deberíamos recurrir a la ciencia ficción para imaginar cómo serán los tratamientos estéticos unos veinte o treinta años en el futuro. Una cirugía facial, por ejemplo, podría ser realizada de forma totalmente automatizada, aunque es probable que el factor humano siga teniendo preponderancia.

Desde aquí nos parece interesante plantear estas reflexiones, por cierto, apenas ilustrativas, acerca de la relación que mantiene la tecnología con el universo de la estética. Es probable que ese vínculo se vuelva cada vez más fuerte con el transcurso del tiempo, hasta que ambas cuestiones se tornen prácticamente inseparables una de la otra, si no es que ya lo son.

 

 

La tecnología actual aplicada a servicios

El conocimiento aplicado a la ciencia es la esencia de la tecnología. Con ese concepto en mente, podemos ver más fácilmente la importancia de las aplicaciones de la tecnología en una increíble variedad de servicios. Además de los usos diarios que vemos de la tecnología en cada momento de nuestras vidas, hay otros en los que quizás su presencia no es tan obvia.

Tecnología médica y estética

Por ejemplo, en el mundo de los servicios de estética, la tecnología está presente en la aparatología que se utiliza en institutos especializados, como el salón de estética Probella, que se diferencian de sus competidores por incorporarla en sus tratamientos. No hay dudas de que los consumidores se comunican con los productos y los servicios de otra forma gracias a la tecnología, de la que no escapa el sector de la medicina y la estética.

De hecho, en la actualidad, existen aplicaciones que nos permiten apreciar de manera virtual cómo quedaría nuestro rostro con el uso de un maquillaje específico (como en el caso de la app de L’Oreal Paris), con solo superponer ese producto sobre nuestra cara a través de una foto. Asimismo, la tecnología cuida nuestra belleza con el uso de aparatos que controlan la evolución de los tratamientos que experimentamos. Los aparatos también diagnostican el estado de nuestra piel y nos proponen un tratamiento (Dior Skin Analyzer).

Tecnología médica

La tecnología se aplica a la medicina desde hace muchos años, lo que le ha traído muchos beneficios tanto a los médicos como a los pacientes. Los grandes inventos de la medicina se relacionan en muchos casos con los avances de la tecnología. Un excelente ejemplo de la evolución de la tecnología en la medicina son el primer electrocardiograma realizado en humanos realizado en 1886, y los robots que hoy se utilizan en las cirugías, entre decenas de otros elementos tecnológicos que salvan vidas en la actualidad.

Otros campos en los que la tecnología brinda los mejores servicios

Básicamente, hay muchos otras áreas en la que la tecnología presta los mejores servicios, tales como la alimentación, la ecología y la agricultura, entre otras. Por ejemplo, las semillas modificadas gracias a la ciencia, las bolsas biodegradables, microorganismos generados en los laboratorios para ser utilizados en distintos tipos de industrias, con el objetivo de reemplazar las sustancias químicas, como es el caso de los limpiadores de piscinas.

Es importante destacar el gran servicio que la tecnología le ofrece a la educación. Los educadores utilizan la tecnología para enseñar como los estudiantes para aprender, a través de pantallas, pizarrones inteligentes, dispositivos, software educativo, videojuegos, etc.

La tecnología moderna es un baluarte invalorable que nos brinda una gran cantidad de servicios increíbles a través de diferentes canales. Sabemos que esta situación será todavía más profunda en el futuro, por lo que es de suponer que debido a la tecnología vamos a recibir más beneficios muy pronto, ya sea para un mejor implante capilar, como para recibir un tratamiento médico de avanzada o estudiar una carrera de forma virtual.

La tecnología en los nuevos automóviles y la pasión argentina por lo artesanal

Cada vez se incorpora más y más tecnología en los automóviles. De hecho, no hay fabricante en el mundo que no invierta una verdadera fortuna para lograr que sus nuevos modelos sean evaluados en tres aspectos fundamentales: confort, seguridad, y tecnología. No hablamos necesariamente de vehículos de alta gama, sino de otros más populares y accesibles: todos ellos son parte del apetito voraz de los argentinos, el cual, paradójicamente, debe convivir por una auténtica pasión por lo artesanal.

Cualquier taller de chapa y pintura de nuestro país conoce esta inclinación, y es por eso que suelen realizar trabajos de sacabollos utilizando una combinación entre tecnología y trabajo artesanal; como si esto último le aportara algún tipo de valor agregado. En términos objetivos, lo hace, y por eso estos talleres mecánicos son capaces de sobrevivir en circunstancias socioeconómicas en donde muchos peces gordos literalmente se ahogan.

Es decir que el argentino promedio se encuentra abierto a la incorporación de tecnología, aunque su uso todavía no está probado en cuento a su necesidad, pero tampoco resigna la posibilidad de que los arreglos que realiza en su vehículo tengan, al menos, algún detalle artesanal.

Pensemos por ejemplo en los lavaderos de autos, con sus terminaciones hechas a mano, en comparación con los talleres automáticos, los cuales acaparan casi todo el mercado en otros países. En Argentina pueden sobrevivir, y de hecho con bastante éxito, precisamente porque satisfacen ese deseo natural, y muchas veces incomprensible, por todo lo que haga referencia a lo artesanal.

Esto lo sabe el dueño del lavadero de un barrio trabajador hasta el chapista de zona norte, más acostumbrado a trabajar sobre vehículos de alta gama. En ambos casos, lo artesanal debe participar del proceso, independientemente de cuál sea, para que genere ese grado de confianza y de fidelidad en el cliente; por cierto, esenciales para subsistir en un terreno sumamente competitivo.

La incorporación de más y más tecnología en los vehículos no ha detenido, ni siquiera suavizado, la gran pasión argentina por lo artesanal; de hecho, la ha profundizado. Porque bajo el concepto de “artesanal”, al menos para el argentino promedio, subyace la idea de cierta delicadeza, de cierto cuidado personalizado, que no podría obtenerse al recurrir a métodos automatizados.

Más allá de que esto sea cierto, o bien el producto de un imaginario colectivo que ya no tiene demasiado arraigo en lo real, el concepto de lo artesanal puede verse en todas partes, a todo momento, incluso en cuestiones que no requieren de su aplicación, o de su insinuación publicitaria, para que un servicio o un producto resulte enteramente eficaz.

Sin embargo, tanto cuando hablamos de gastronomía, donde lo artesanal adquiere proporciones que rozan lo absurdo, como de otros ámbitos, más ligados a los servicios profesionales, el argentino parece seguir optando por esa idea, o ese ideal, mejor dicho, que engloba una variada lista de atributos positivos, pero que no necesariamente resulta excluyente cuando nos referimos a la tecnología.

La importancia de los sistemas tecnológicos en los restaurantes

La tecnología ha logrado atravesar a todas las industrias y se ha vuelto indispensable para que los negocios se mantengan relevantes y vigentes ante la creciente competencia del mercado. No sólo aplica para las grandes empresas que deben poder analizar y administrar cantidades enormes de datos e información, sino que hasta los sectores más pequeños fueron, de a poco, soltando la resistencia a aggiornarse a los nuevos tiempos y encontraron beneficios inesperados en su transformación digital.

En el sector gastronómico podría pensarse que incluir o no sistemas tecnológicos tiene que ver más con una elección personal que una necesidad generalizada, pero no es el caso: los restaurantes han tenido que cambiar sus hábitos desde la producción hasta la atención a sus clientes no sólo para sobrevivir sino para poder destacar entre la competencia que los rodea.

Uno de los mejores ejemplos de esto es el wifi. Si bien algunos establecimientos llevan como bandera el no ofrecerlo, suele generar rechazo entre sus clientes y genera además, la pérdida de la oportunidad de ser destacados en las redes sociales de sus comensales: una estrategia de marketing que no requiere inversión más que la de ofrecer la herramienta que permita que sus clientes hagan recomendaciones espontáneas y fomenten el boca en boca para llegar a nuevos potenciales usuarios. Otros restaurantes han decidido explotar este comportamiento al máximo y ofrecer tablets incorporadas a las mesas para el entretenimiento de las personas que esperan ser atendidas, pero no es necesario transformar tanto un restaurante para acercarlo a la tecnología. De hecho, podría terminar siendo contraproducente.

Algunos restaurantes, como el Restaurante Lalín, un establecimiento familiar en el barrio porteño de Congreso que se especializa en comida gallega desde hace más de cinco décadas, no necesita de tantos dispositivos para atraer clientes, pero sí ofrece métodos de pago electrónicos, débito y crédito que dan una facilidad tanto para quienes los visitan como para quienes lo administran. Incluso siendo este un restaurante que antepone la tradición ante cualquier cosa, no han tenido problema para buscar la manera de mantenerse competitivos y actualizados tecnológicamente sin sacrificar los pilares sobre los que construyeron su identidad.

No es necesario que la implementación de sistemas tecnológicos se instale de la noche a la mañana, aunque es importante intentar mantenerse al día con las tendencias y nuevas herramientas que pueden agilizar procesos, atraer más clientes y aumentar las ganancias. Conocer los comportamientos de quienes consumen nuestros productos es la clave para poder crecer y en este aspecto, no hay nadie que no esté atravesado por la tecnología y las facilidades que provee. De hecho, se puede empezar con algo sencillo como un sitio web y una toma de reservas online para renovarse, como lo hizo Lalín en su página https://restaurante-lalin.com.ar/restaurant-congreso/, e ir avanzando a medida que veamos nuevas oportunidades de sumar la tecnología como aliada. El futuro está pasando y quienes no estén preparados para acoplarse a él, corren peligro de quedarse afuera de un mercado que los necesita vigentes.

La importancia del equipamiento en centros estéticos

Los centros estéticos, cosméticos o spa, son lugares que han sabido ganarse el respeto y concurrencia de personas de todas las edades, ya sean hombres o mujeres, con diferentes inquietudes y con gustos muy dispares. El secreto es brindar un servicio profesional y especializado para cada cliente.

Para que la clientela esté cautiva, todo centro de estética tiene que estar a la altura de sus requerimientos y solicitudes, incluso antes de que lo hayan expresado. El mantenerse innovadores en el equipamiento y tecnología ofrecida está en lo alto de la lista junto a una atención profesional.

Muchos emprendimientos del rubro spa y centros estéticos gastan fortunas para amueblar y decorar estancias que se parezcan a las de las revistas y aunque una ambientación adecuada es importante, más trascendental es que los servicios promocionados en cada difusión sean de la calidad expresada.

Es decir, no basta con tener un anuncio múltiples veces compartido en internet, es esencial que lo que se esté promocionando sea tal cual lo que se ofrece una vez que el cliente llega a su centro de estética.

Expertos en la técnica

Como lo explican desde Cimec, no solo se debe considerar la inversión de comprar una aparatología nueva para dar respuesta a los tratamientos solicitados por los usuarios, también es importante considerar que la persona que manipule la nueva tecnología reciba la formación adecuada para tal fin.

Muchas compañías fabricantes de estos aparatos consideran la oportunidad de ofrecer cursos de capacitación para los diferentes centros interesados en la compra de estas nuevas tecnologías y así garantizan una correcta manipulación de los instrumentos, la conformidad de los usuarios y un rentable acuerdo con los diferentes centros cosméticos y de estética con la firma.

Aparatología propia o prueba piloto

En los tiempos que corren, las diferentes posibilidades de financiar estas inversiones no alcanzan para terminar de convencer a los spa o centros estéticos a desembolsar grandes recursos en nuevas tecnologías; una nueva modalidad para convencerlos es a través de la opción de alquiler de los equipos por un determinado tiempo, para poder evaluar la experiencia en primera persona.

Esta oportunidad es crucial para que el cliente pueda probar la tecnología en todas las posibilidades que representa y medir la respuesta del público antes de tomar la decisión de comprar algo que es muy costoso, en especial cuando se trata de servicios de última generación, como la ultracavitación o la microdermoabrasión. Haciendo clic aquí podrás conocer un poco más al detalle acerca de estas técnicas.

Se debe tener cuidado, al momento de invertir, en no caer en esporádicas tendencias del momento sin sustento y que no se mantienen en el tiempo. Si bien, ser innovador es algo que los clientes valoran muchísimo, algunas terapias y tratamientos experimentales suelen ser rápidamente dejados de lado por no presentar los resultados esperados, luego de determinadas pruebas.

Siempre debe esperar a que las nuevas tecnologías estén aprobadas y homologadas por los entes correspondientes, para no darse con un revés en una alta inversión que le costará más de un dolor de cabeza y una pérdida de dinero.

Lo importante es respetar normativas y actuar integra y profesionalmente, buscando la excelencia en cada atención realizada.

Las empresas ante el desafío de la innovación tecnológica

Para quienes nos dedicamos al rubro de la tecnología y los servicios informáticos, la competencia por captar clientes es cada vez más compleja, pero a la vez la demanda no deja de crecer. Y es que, más allá del tamaño de una compañía o su rubro de acción, las necesidades relacionadas con la innovación y las tecnologías son una constante. La digitalización de los servicios y los procesos productivos, la siempre presente necesidad de innovación y las demandas renovadas y constantes de los usuarios son algunos de los requisitos que forman parte de las compañías. A esto debe sumarse las estrategias de marketing, publicidad y redes sociales, que además de su componente estratégico también reclaman de soluciones de infraestructura y conectividad acordes a la oferta que se quiere brindar. Y es que si en el pasado, para un negocio pequeño podía ser suficiente un especialista en servidores y redes, en los tiempos actuales la complejidad de las tecnologías y la variedad de opciones disponibles obligan a considerar la contratación de servicios más integrales, que sumen además de hosting, asesoria especializada, controles de seguridad (ya sea de cámaras de monitoreo o recursos informáticos) y otras tantas cuestiones que hoy deben ser cubiertas. Actualmente, para las pequeñas empresas resulta casi imposible estar al corriente y mantener el ritmo de actualizaciones del mercado sobre la gran cantidad de productos y servicios relacionados con la tecnología que surgen diariamente. No es de extrañar que crezca la necesidad de contratar servicios de empresas especializadas, como Znet, que funcionan como un puente natural entre los grandes partners tecnológicos y las pymes. Y es que los gigantes de la tecnología y la informática están diariamente creando nuevos protocolos, estándares y soluciones potencialmente disruptivas para todos los segmentos del negocio. Por supuesto, todo esto es absolutamente beneficioso para cualquier industria, pero en el momento de incorporar efectivamente las opciones a una empresa concreta, la ecuación cambia completamente.

Ser disruptivos en el negocio es una máxima que se repite en forma continua, sin embargo, no es tan fácil poder delimitar en qué es necesario ser disruptivos y si, en definitiva, realmente vale la pena hacerlo. La respuesta a esta pregunta está seguramente en manos de especialistas TIC que puedan adaptar y asesor a las empresas sobre qué tipo de soluciones son las que vale la pena integrar a los procesos de negocio. Servicios especializados como los que se detallan en https://www.z-net.com.ar/consultoria-it/ permite personalizar propuestas macro y evaluar sobre su conveniencia o no de ser sumadas al negocio. Términos como big data e inteligencia artificial comienzan a transformarse en constantes de los procesos de las empresas y prometen atravesar sectores y estrategias. A esto se suma los recursos que deben destinarse a la seguridad informática, un rubro que no deja de mostrar su importancia con el correr de los tiempos. No contar con un un asesoramiento y trabajo contínuo en esta área, de forma de poder controlar y seguir cualquier episodio relacionado con intentos de hackeo a los servidores o correos, es una actitud que ninguna empresa puede ya defender. Para tener una idea, las fugas de datos de las empresas por descuidos propios aumentaron un 23% en los últimos dos años, según un estudio del Ponemon Institute LLC, Estados Unidos. Esa pérdida representa unos 3,79 millones de dólares para las compañías.

Cómo ha transformado la tecnología la manera de conducir

Algunos años atrás, no nos hubiéramos imaginado que los autos vendrían con cierta tecnología como por ejemplo darnos la posibilidad de conectarnos a internet, o que permitirían que los teléfonos celulares se enlazaran al sistema de los automóviles, así como la posibilidad actual de que estos vehículo se comuniquen con el exterior para recibir indicaciones (clima, sensores externos, GPS, etc). Pocos años atrás, eran situaciones que sólo podíamos ver en películas de ciencia ficción. 

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Claramente, todas estas nuevas incorporaciones tecnológicas que se han incorporado a los autos, han modificado drásticamente la manera en que conducimos. A continuación, te contamos sobre algunas innovaciones que ya han sido implementadas en los automóviles, y sobre otras que están por llegar:

  1. Lector de huellas: Este es un sistema que en la actualidad ya se está implementando, y se ha aplicado para encender el auto e incluso para quitar el seguro al abrir las puertas. Es un tipo de tecnología aplicado a la seguridad, para evitar que otra persona que no sea el dueño del vehículo, lo encienda o lo abra. 
  2. Reconocimiento facial: Grandes automotrices como Jaguar, BMW, Subaru y Tesla, ya están implementando esta tecnología. La razón de la existencia de este tipo de tecnología, es para que el auto pueda detectar cambios faciales que indiquen somnolencia, malestar, etc. Apple ya está trabajando para aplicar dicha tecnología en sus automóviles autónomos. 
  3. Sensor de ritmo cardíaco: Este sistema ya ha sido probado en el año 2011 por la gigante Ford, empresa que había implantando dicha tecnología en los cinturones de seguridad para medir el nivel de estrés del conductor. Ford lo descartó, pero Toyota lo está retomando, con la pretensión de prevenir infartos al volante, entre otras patologías que se pueden detectar gracias a la lectura del ritmo cardiaco del conductor.
  4. Avisos de que te has dejado algo: No le encontramos gran utilidad, pero quizás para alguien más sea un elemento verdaderamente útil. Se incorporan sensores en baúl y asiento trasero, que avisan al ocupante del vehículo si se ha dejado olvidado algo al bajarse del mismo, por ejemplo, una mochila en el asiento o una caja en el baúl. 

Realidad aumentada para indicarnos por dónde ir: Fabricantes como Qualcomm están trabajando para integrar en los automóviles el sistema “AR dashboards”. ¿Te imaginás poder ver las indicaciones proyectadas sobre la calle o ruta que transitás? La ciencia ficción, aplicada a la vida real.