La tecnología en los nuevos automóviles y la pasión argentina por lo artesanal

Cada vez se incorpora más y más tecnología en los automóviles. De hecho, no hay fabricante en el mundo que no invierta una verdadera fortuna para lograr que sus nuevos modelos sean evaluados en tres aspectos fundamentales: confort, seguridad, y tecnología. No hablamos necesariamente de vehículos de alta gama, sino de otros más populares y accesibles: todos ellos son parte del apetito voraz de los argentinos, el cual, paradójicamente, debe convivir por una auténtica pasión por lo artesanal.

Cualquier taller de chapa y pintura de nuestro país conoce esta inclinación, y es por eso que suelen realizar trabajos de sacabollos utilizando una combinación entre tecnología y trabajo artesanal; como si esto último le aportara algún tipo de valor agregado. En términos objetivos, lo hace, y por eso estos talleres mecánicos son capaces de sobrevivir en circunstancias socioeconómicas en donde muchos peces gordos literalmente se ahogan.

Es decir que el argentino promedio se encuentra abierto a la incorporación de tecnología, aunque su uso todavía no está probado en cuento a su necesidad, pero tampoco resigna la posibilidad de que los arreglos que realiza en su vehículo tengan, al menos, algún detalle artesanal.

Pensemos por ejemplo en los lavaderos de autos, con sus terminaciones hechas a mano, en comparación con los talleres automáticos, los cuales acaparan casi todo el mercado en otros países. En Argentina pueden sobrevivir, y de hecho con bastante éxito, precisamente porque satisfacen ese deseo natural, y muchas veces incomprensible, por todo lo que haga referencia a lo artesanal.

Esto lo sabe el dueño del lavadero de un barrio trabajador hasta el chapista de zona norte, más acostumbrado a trabajar sobre vehículos de alta gama. En ambos casos, lo artesanal debe participar del proceso, independientemente de cuál sea, para que genere ese grado de confianza y de fidelidad en el cliente; por cierto, esenciales para subsistir en un terreno sumamente competitivo.

La incorporación de más y más tecnología en los vehículos no ha detenido, ni siquiera suavizado, la gran pasión argentina por lo artesanal; de hecho, la ha profundizado. Porque bajo el concepto de “artesanal”, al menos para el argentino promedio, subyace la idea de cierta delicadeza, de cierto cuidado personalizado, que no podría obtenerse al recurrir a métodos automatizados.

Más allá de que esto sea cierto, o bien el producto de un imaginario colectivo que ya no tiene demasiado arraigo en lo real, el concepto de lo artesanal puede verse en todas partes, a todo momento, incluso en cuestiones que no requieren de su aplicación, o de su insinuación publicitaria, para que un servicio o un producto resulte enteramente eficaz.

Sin embargo, tanto cuando hablamos de gastronomía, donde lo artesanal adquiere proporciones que rozan lo absurdo, como de otros ámbitos, más ligados a los servicios profesionales, el argentino parece seguir optando por esa idea, o ese ideal, mejor dicho, que engloba una variada lista de atributos positivos, pero que no necesariamente resulta excluyente cuando nos referimos a la tecnología.

La importancia de los sistemas tecnológicos en los restaurantes

La tecnología ha logrado atravesar a todas las industrias y se ha vuelto indispensable para que los negocios se mantengan relevantes y vigentes ante la creciente competencia del mercado. No sólo aplica para las grandes empresas que deben poder analizar y administrar cantidades enormes de datos e información, sino que hasta los sectores más pequeños fueron, de a poco, soltando la resistencia a aggiornarse a los nuevos tiempos y encontraron beneficios inesperados en su transformación digital.

En el sector gastronómico podría pensarse que incluir o no sistemas tecnológicos tiene que ver más con una elección personal que una necesidad generalizada, pero no es el caso: los restaurantes han tenido que cambiar sus hábitos desde la producción hasta la atención a sus clientes no sólo para sobrevivir sino para poder destacar entre la competencia que los rodea.

Uno de los mejores ejemplos de esto es el wifi. Si bien algunos establecimientos llevan como bandera el no ofrecerlo, suele generar rechazo entre sus clientes y genera además, la pérdida de la oportunidad de ser destacados en las redes sociales de sus comensales: una estrategia de marketing que no requiere inversión más que la de ofrecer la herramienta que permita que sus clientes hagan recomendaciones espontáneas y fomenten el boca en boca para llegar a nuevos potenciales usuarios. Otros restaurantes han decidido explotar este comportamiento al máximo y ofrecer tablets incorporadas a las mesas para el entretenimiento de las personas que esperan ser atendidas, pero no es necesario transformar tanto un restaurante para acercarlo a la tecnología. De hecho, podría terminar siendo contraproducente.

Algunos restaurantes, como el Restaurante Lalín, un establecimiento familiar en el barrio porteño de Congreso que se especializa en comida gallega desde hace más de cinco décadas, no necesita de tantos dispositivos para atraer clientes, pero sí ofrece métodos de pago electrónicos, débito y crédito que dan una facilidad tanto para quienes los visitan como para quienes lo administran. Incluso siendo este un restaurante que antepone la tradición ante cualquier cosa, no han tenido problema para buscar la manera de mantenerse competitivos y actualizados tecnológicamente sin sacrificar los pilares sobre los que construyeron su identidad.

No es necesario que la implementación de sistemas tecnológicos se instale de la noche a la mañana, aunque es importante intentar mantenerse al día con las tendencias y nuevas herramientas que pueden agilizar procesos, atraer más clientes y aumentar las ganancias. Conocer los comportamientos de quienes consumen nuestros productos es la clave para poder crecer y en este aspecto, no hay nadie que no esté atravesado por la tecnología y las facilidades que provee. De hecho, se puede empezar con algo sencillo como un sitio web y una toma de reservas online para renovarse, como lo hizo Lalín en su página https://restaurante-lalin.com.ar/restaurant-congreso/, e ir avanzando a medida que veamos nuevas oportunidades de sumar la tecnología como aliada. El futuro está pasando y quienes no estén preparados para acoplarse a él, corren peligro de quedarse afuera de un mercado que los necesita vigentes.

La importancia del equipamiento en centros estéticos

Los centros estéticos, cosméticos o spa, son lugares que han sabido ganarse el respeto y concurrencia de personas de todas las edades, ya sean hombres o mujeres, con diferentes inquietudes y con gustos muy dispares. El secreto es brindar un servicio profesional y especializado para cada cliente.

Para que la clientela esté cautiva, todo centro de estética tiene que estar a la altura de sus requerimientos y solicitudes, incluso antes de que lo hayan expresado. El mantenerse innovadores en el equipamiento y tecnología ofrecida está en lo alto de la lista junto a una atención profesional.

Muchos emprendimientos del rubro spa y centros estéticos gastan fortunas para amueblar y decorar estancias que se parezcan a las de las revistas y aunque una ambientación adecuada es importante, más trascendental es que los servicios promocionados en cada difusión sean de la calidad expresada.

Es decir, no basta con tener un anuncio múltiples veces compartido en internet, es esencial que lo que se esté promocionando sea tal cual lo que se ofrece una vez que el cliente llega a su centro de estética.

Expertos en la técnica

Como lo explican desde Cimec, no solo se debe considerar la inversión de comprar una aparatología nueva para dar respuesta a los tratamientos solicitados por los usuarios, también es importante considerar que la persona que manipule la nueva tecnología reciba la formación adecuada para tal fin.

Muchas compañías fabricantes de estos aparatos consideran la oportunidad de ofrecer cursos de capacitación para los diferentes centros interesados en la compra de estas nuevas tecnologías y así garantizan una correcta manipulación de los instrumentos, la conformidad de los usuarios y un rentable acuerdo con los diferentes centros cosméticos y de estética con la firma.

Aparatología propia o prueba piloto

En los tiempos que corren, las diferentes posibilidades de financiar estas inversiones no alcanzan para terminar de convencer a los spa o centros estéticos a desembolsar grandes recursos en nuevas tecnologías; una nueva modalidad para convencerlos es a través de la opción de alquiler de los equipos por un determinado tiempo, para poder evaluar la experiencia en primera persona.

Esta oportunidad es crucial para que el cliente pueda probar la tecnología en todas las posibilidades que representa y medir la respuesta del público antes de tomar la decisión de comprar algo que es muy costoso, en especial cuando se trata de servicios de última generación, como la ultracavitación o la microdermoabrasión. Haciendo clic aquí podrás conocer un poco más al detalle acerca de estas técnicas.

Se debe tener cuidado, al momento de invertir, en no caer en esporádicas tendencias del momento sin sustento y que no se mantienen en el tiempo. Si bien, ser innovador es algo que los clientes valoran muchísimo, algunas terapias y tratamientos experimentales suelen ser rápidamente dejados de lado por no presentar los resultados esperados, luego de determinadas pruebas.

Siempre debe esperar a que las nuevas tecnologías estén aprobadas y homologadas por los entes correspondientes, para no darse con un revés en una alta inversión que le costará más de un dolor de cabeza y una pérdida de dinero.

Lo importante es respetar normativas y actuar integra y profesionalmente, buscando la excelencia en cada atención realizada.

Las empresas ante el desafío de la innovación tecnológica

Para quienes nos dedicamos al rubro de la tecnología y los servicios informáticos, la competencia por captar clientes es cada vez más compleja, pero a la vez la demanda no deja de crecer. Y es que, más allá del tamaño de una compañía o su rubro de acción, las necesidades relacionadas con la innovación y las tecnologías son una constante. La digitalización de los servicios y los procesos productivos, la siempre presente necesidad de innovación y las demandas renovadas y constantes de los usuarios son algunos de los requisitos que forman parte de las compañías. A esto debe sumarse las estrategias de marketing, publicidad y redes sociales, que además de su componente estratégico también reclaman de soluciones de infraestructura y conectividad acordes a la oferta que se quiere brindar. Y es que si en el pasado, para un negocio pequeño podía ser suficiente un especialista en servidores y redes, en los tiempos actuales la complejidad de las tecnologías y la variedad de opciones disponibles obligan a considerar la contratación de servicios más integrales, que sumen además de hosting, asesoria especializada, controles de seguridad (ya sea de cámaras de monitoreo o recursos informáticos) y otras tantas cuestiones que hoy deben ser cubiertas. Actualmente, para las pequeñas empresas resulta casi imposible estar al corriente y mantener el ritmo de actualizaciones del mercado sobre la gran cantidad de productos y servicios relacionados con la tecnología que surgen diariamente. No es de extrañar que crezca la necesidad de contratar servicios de empresas especializadas, como Znet, que funcionan como un puente natural entre los grandes partners tecnológicos y las pymes. Y es que los gigantes de la tecnología y la informática están diariamente creando nuevos protocolos, estándares y soluciones potencialmente disruptivas para todos los segmentos del negocio. Por supuesto, todo esto es absolutamente beneficioso para cualquier industria, pero en el momento de incorporar efectivamente las opciones a una empresa concreta, la ecuación cambia completamente.

Ser disruptivos en el negocio es una máxima que se repite en forma continua, sin embargo, no es tan fácil poder delimitar en qué es necesario ser disruptivos y si, en definitiva, realmente vale la pena hacerlo. La respuesta a esta pregunta está seguramente en manos de especialistas TIC que puedan adaptar y asesor a las empresas sobre qué tipo de soluciones son las que vale la pena integrar a los procesos de negocio. Servicios especializados como los que se detallan en https://www.z-net.com.ar/consultoria-it/ permite personalizar propuestas macro y evaluar sobre su conveniencia o no de ser sumadas al negocio. Términos como big data e inteligencia artificial comienzan a transformarse en constantes de los procesos de las empresas y prometen atravesar sectores y estrategias. A esto se suma los recursos que deben destinarse a la seguridad informática, un rubro que no deja de mostrar su importancia con el correr de los tiempos. No contar con un un asesoramiento y trabajo contínuo en esta área, de forma de poder controlar y seguir cualquier episodio relacionado con intentos de hackeo a los servidores o correos, es una actitud que ninguna empresa puede ya defender. Para tener una idea, las fugas de datos de las empresas por descuidos propios aumentaron un 23% en los últimos dos años, según un estudio del Ponemon Institute LLC, Estados Unidos. Esa pérdida representa unos 3,79 millones de dólares para las compañías.